Le finanze sono davvero importanti?

Las finanzas no son el núcleo o la razón de ser de los negocios. Un negocio está compuesto de un producto y/o un servicio que viene a cumplir con una finalidad para sus clientes. Cuando se trata de un buen producto, que presenta una buena red de ventas y de distribución, esta si es la base de un buen negocio. Ma, aunque las finanzas no son las que hacen un negocio, es posible afirmar que los negocios no cuentan con la capacidad de progresar sin que se atiendan las finanzas.

¿De dónde procede tal afirmación?

Pues, las finanzas vienen a ser el mejor instrumento con el que podemos contar en la vida empresarial pues sirve para evaluar y poner racionalidad dentro de cualquier negocio, de esta manera las buenas ideas llegan a convertirse en negocios que son sostenibles a largo plazo, generando dividendos adecuados a sus accionistas, en el caso de que sean empresas con ánimo de lucro, o que permitan seguir invirtiendo y creciendo.

Pero también si se trata de organizaciones con vocación social. De no llegar a cumplirse estos dos requisitos, es cuando llega la muerte súbita de los negocios. De modo que, tratar de comprender los negocios desde el punto de vista de las finanzas se convierte en un requisito que resulta imprescindible para el gerente de cualquier empresa

Hace algunos años, la diferencia entre lo que se conoce como una gran empresa multinacional, como por ejemplo General Motors (GM) o quizás IBM, y una pyme cualquiera, era realmente enorme. Entre los principales factores que hacían evidente dicha diferencia se encuentran:

  • La capacidad de GM o IBM para incorporar personas con gran capacidad y talento en su empresa.
  • La puesta en práctica de técnicas muy avanzadas de gestión.
  • La capacidad tecnológica e informática, que se encontraba sólo al alcance de las grandes empresas.
  • La potencia financiera para captar los recursos que eran necesarios para llevar a cabo las nuevas inversiones y continuar con el crecimiento, que se limitaba sólo a las grandes empresas.

En la actualidad, tales diferencias se han disipado notablemente, sobre todo en lo que respecta a los tres primeros factores: la capacidad de incorporar a personas con talento, la posibilidad de aplicar técnicas avanzadas de gestión y la capacidad informática.

En otras décadas la opción de poder formarse en una escuela de negocios tan solo se encontraba al alcance de algunos pocos privilegiados, pero esta ya se ha ido extendiendo de manera notable, por lo que hoy en España o en la mayoría de los países de América, se cuenta con escuelas que pueden competir con las mejores del mundo. Ahora se puede decir que tenemos personas que están cualificadas para operar con las técnicas más adelantadas en lo que se refiere a gestión.

En lo que respecta a la capacidad informática, ahora cualquier empresa del tamaño que sea, puede tener a su alcance tanta capacidad de almacenamiento, procesado y transmisión de datos como lo necesite. Capacidad que se incrementa cada año, mientras se ve reducido su coste.