¿Son importantes las finanzas para los abogados?

Si estamos cursando una carrera para ser Expertos en derecho bancario o ya somos profesionales activos que nos desempeñamos como cientos de abogados en España, es importante conocer cada uno de los detalles que nos ofrecen los cursos de finanzas pues esto le dará valor agregado a nuestra vida profesional.

El componente financiero se encuentra de forma constante presente en cualquier ejercicio profesional que esté relacionado con el derecho y con los distintos contextos que abarcan sus actividades.

Un abogado debe contar con la capacidad de poder plasmar un negocio en un contrato, litigar en asuntos donde se presenta gran complejidad financiera, tan solo por mencionar algunos oficios en donde es importante que maneje ciertas habilidades y competencias en materia financiera, con la finalidad de tomar las decisiones adecuadas e interactuar con sus colegas del área financiera de forma oportuna y eficiente.

Un abogado debe contar con una buena formación profesional con la que logre desarrollar sus capacidades de manera integral, y con ello poder analizar e interpretar un balance general, estados de pérdida y ganancias, entre otros aspectos de la empresa que llegue a manejar o de otros casos en particular. 

Realizar un curso de finanzas le permitirá a un abogado interpretar los distintos estados financieros e indicadores, además de la manera en cómo ponderar las decisiones que se toman ante los resultados que se obtienen, afianzando las competencias financieras para la elaboración de un análisis o de la toma de decisiones estratégicas.

En este tipo de cursos su metodología es teórica y práctica, en ella se combina el desarrollo teórico de los temas en conjunto con el ejercicio práctico de los mismos. Así mismo, se desarrollarán trabajos grupales donde se generarán aprendizajes cuyas bases son casos prácticos que los participantes deberán resolver.

Este es un curso dirigido a aquellos abogados que muestren interés en adquirir conocimientos y herramientas relacionadas con las finanzas, aunque las facultades de Derecho proporcionan gran cantidad de conocimientos técnicos, aunque no enseñan los aspectos prácticos como por ejemplo: definir objetivos y estrategia empresarial, desarrollar un perfil de excelencia personal-profesional, generar negocio, conocer cómo hacer un despacho productivo, captar y mantener clientes, balancear eficacia y eficiencia, etc. 

Estos serán los elementos que aseguran el éxito y la rentabilidad en el presente y en el futuro del despacho. Y es que “un despacho de abogados es una empresa” y esta idea no debe perderse de vista ya que incluso si estamos recién titulados y hemos decidido poner en marcha nuestro propio despacho, ello implica mantener presente los siguientes principios:

Tener un enfoque económico: La principal motivación para asumir este reto, debe ser aportar valor + ganar dinero (eso sí, con criterios éticos). 

Definir claramente los objetivos: Debemos especificar de manera clara qué es lo que queremos conseguir respecto a nuestro proyecto (especialidad, volumen de facturación, número y tipo de clientes, etc.). 

Especifica Planes de Acción concretos para conseguir los objetivos: Los objetivos son los que definen el qué y mediante el plan de acción es posible definir el cómo.